martes, 18 de diciembre de 2012

Padre Hernán Alessandri Morande ( 22 de febrero de 1935- 18 de Diciembre de 2007)


18 de diciembre recordando el día de su Pascua




















Nacido el 22 de febrero de 1935, Hernán Alessandri Morandé, hijo del médico Hernán Alessandri Rodríguez y Loreto Morandé.

El 1º de abril de 1957, ingresó al noviciado de los Padres Pallotinos, congregación que había sido la del fundador de Schoenstatt, el Padre José Kentenich. Los sacerdotes schoenstattianos debían ordenarse primero como pallotinos, ya que el Instituto Secular de los Padres de Schoenstatt no fue fundado sino hasta 1966.

Recién ordenado, el Padre Hernán se fue a trabajar al servicio de los pobladores de Carrascal. “Descubrí toda la riqueza religiosa de la gente sencilla, su capacidad de sacrificio, su lucha por ayudar a los hijos a salir adelante”, decía con alegría luego de estar 14 años con ellos. Para el Padre Hernán, las condiciones materiales y físicas eran fundamentales para el pleno desarrollo de las personas como hijos de Dios, por lo que organizó comedores para niños y talleres de artesanía para mujeres, los que fueron exportados a Alemania.

PARROQUIA SAN VICENTE PALLOTTI, CARRASCAL



Era 1983 y la crisis económica obligó a muchos niños y niñas a salir a las calles, por lo que el Padre apeló a la generosidad de sus contactos y consiguió una casa donde llegaron las primeras nueve niñas. De esta forma, cumplía su sueño: rescatar a aquellas niñas de la miseria espiritual, devolviéndoles la dignidad que el mundo no les reconocía. María Ayuda fue creciendo y actualmente cuenta con 20 programas sociales a lo largo del país, donde se acoge a más de mil niños, niñas y adolescentes que han sufrido vulneración en sus derechos.



El Padre Hernán fue un sacerdote ejemplar en todo sentido. Dictó innumerables conferencias y escribió cientos de artículos, especialmente relacionados con la Pastoral Familiar, hasta que su salud se lo permitió. Su último libro, escrito con un impresionante esfuerzo por sus condiciones físicas ya deterioradas, lo tituló: “La Propuesta evangelizadora de Schoenstatt”, una obra síntesis, en la que describe las convergencias del pensamiento del Papa Juan Pablo II y el carisma del Padre José Kentenich.

Pocos saben que el Padre Hernán ha sido el único chileno que ha participado como teólogo en el Vaticano, pues  no lo mencionaba salvo que fuera estrictamente necesario. Era consultado también por los obispos chilenos, a  través de la Conferencia Episcopal. Participó activamente en la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Puebla,  México, 1979) como asesor, profesor y miembro del equipo de reflexión. Fue uno de los redactores del  documento final de la Conferencia y se le atribuye específicamente el capítulo dedicado a la familia.



A los 60 años su enfermedad comenzó a agravarse y debió ir alejándose del trabajo en su querida María Ayuda.  Durante ese lapso, surgió la posibilidad de una operación quirúrgica en Estados Unidos. La intervención tenía el  riesgo que el Padre perdiera la memoria mediata, pero con bastantes posibilidades de éxito. El Padre Hernán se  negó: “Prefiero seguir enfermo, pero olvidarme de Schoenstatt, jamás”.

Después de vivir su larga y penosa enfermedad, tiempo en el que se mantuvo unido a su obra a través de la  oración, nuestro fundador fue al encuentro del Señor el 18 de Diciembre del año 2007, Día de Alianza. Sus restos - que descansan en el cementerio de los Padres de Schoenstatt - fueron velados en la Iglesia del Espíritu Santo,  templo donde se ofrecieron dos misas en su memoria.









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